Bueno, pues mis lectores, les quiero presentar un fragmento de mi próximo libro, es casi que la cúspide de todo lo que el libro significa, hace parte de mi nuevo proyecto "mirando mas a fondo lo que eres" y con esto dejamos atrás el proyecto pasado "sentimientos reflejados en lápiz y papel".
- Paulina - escuche decirle
Aun así no separe mis ojos del colorido paisaje que estaba delante de mi, de mi boca solo surgieron dos palabras.
- ¿Que necesitas?
Sabia que no era la respuesta adecuada, aun mas considerando con quien estaba hablando
- Necesito hablar contigo - Respondió Francisco en un tono amable pero serio.
Esas tres palabras retumbaron en mi mente, no sabia que decir ni que responder, solo deje que el tiempo pasara, que mi mente se dispersara, y, cuando volví a la tierra me percate de que el estaba al otro lado del marco de la ventana en la cual me hallaba recostada hacia mas de una hora.
- ¿ Me amas? - Esa pregunta me hizo abrir los ojos y quedarme perpleja por tiempo incalculable, no halle mas respuesta que asentir con la cabeza a una indudable realidad y redimirme a solo mirarle a los ojos, aun así el solo me respondió con una sonrisa. Su perfecta sonrisa, parecía hecha de mármol tallada perfectamente, así como su mirada distante pero igualmente digna de un semidiós, no se como llegue a conocer a semejante dios entre los hombres, pero han ocurrido mas de una vez ataques de torpeza con tan solo verlo.
- Yo igual - me respondió
Me puse fría, era una escena de película, debió ser un sueño, o por lo menos eso pensaba, hasta mi inconsciente llego a confirmarmelo una que otra vez, pero era realidad, una realidad inaudita,, una realidad imposible que se hizo posible, jamas semejante semidiós diría que me ama, jamas ocurriría, ni siquiera en mis mas locos sueños, ¿por que ahora? esto no podría estar sucediendo, sabia que lo amaba, quería que sucediera, ¿pero porque mis sueños se cumplían justo en ese instante?
- Que quieres que haga para que me tengas fe? - dijo el
- N-no lo se - mi voz temblaba y me sentía incomoda por ello, esto se había presentado varias veces junto a el, pero jamas me pude acostumbrar. - Tengo miedo Francisco, puede que tu amor hacia mi no sea lo correcto - continué aun sin medir el peso de mis palabras que sonarían probablemente muy rudas para el en ese preciso instante - No se que mas pruebas necesito, solo demuéstrame que me amas - le pedí suplicante llena de dudas.
No pasaron mas de dos segundos, a veces dudo que fue lo que sucedió en ese instante, pero una vez mas quede fría, no fue muy duradero, pero no puedo darle una definición exacta a ese momento, lo único asimilable son los juegos artificiales, maravilloso y dramático a la vez, solo me quedaba una duda muy constante en ese momento, ¿Que fue eso?, llegue a una conclusión simple pero un poco terrorífica a la vez, no lo podía creer pero era cierto, fue mi primer beso de verdadero amor.
- ¿Que mas quieres que haga? - dijo el
- Solo pido que me ayudes a olvidarte - conteste con desesperación.